Torres de enfriamiento y Legionella: el riesgo biológico olvidado de las instalaciones
En muchos edificios, la gestión EHS tiene prioridades perfectamente identificables: extintores inspeccionados, rutas de evacuación libres, instalaciones eléctricas revisadas y equipos críticos incluidos en programas de mantenimiento. Sin embargo, existe otro sistema capaz de generar exposición más allá del cuarto de máquinas y que con frecuencia recibe menos atención desde seguridad: el circuito de agua de una torre de enfriamiento.
El problema no es simplemente microbiológico. Es un problema de gestión del riesgo.
Las torres de enfriamiento trabajan mediante evaporación y movimiento de grandes volúmenes de agua y aire. Cuando las condiciones del sistema favorecen el crecimiento de Legionella, pequeñas gotas de agua contaminada pueden dispersarse como aerosoles y ser inhaladas por trabajadores o personas ubicadas en el entorno. OSHA identifica precisamente las torres de enfriamiento, determinados sistemas de agua y algunos sistemas HVAC entre las posibles fuentes de exposición ocupacional.

Cuando el agua deja de ser solo agua
La Legionella puede encontrarse en ambientes acuáticos sin que eso implique automáticamente un evento de enfermedad. El riesgo aumenta cuando un sistema artificial crea las condiciones para su proliferación y dispersión.
En las torres de enfriamiento confluyen varios factores que deben interesar directamente al responsable de EHS: agua estancada o con bajo recambio, temperaturas favorables para el crecimiento bacteriano, sedimentos, incrustaciones, corrosión, disponibilidad insuficiente de desinfectante y formación de biopelículas. CDC identifica precisamente el sedimento, la biopelícula, la temperatura, la edad del agua y el residual de desinfectante como variables relevantes para controlar Legionella en estos equipos.
La biopelícula merece atención especial. No es solo “suciedad” en una superficie. Es una comunidad de microorganismos adherida al sistema que puede ofrecer protección y nutrientes a Legionella. La incrustación y los sedimentos facilitan además superficies donde esa colonización puede desarrollarse.
Por eso, una torre visualmente operativa no necesariamente es una torre microbiológicamente controlada.
El verdadero mecanismo de exposición: la aerosolización
El elemento que convierte una condición interna de mantenimiento en un problema de salud ocupacional y pública es la aerosolización.
Durante la operación, los ventiladores y el proceso evaporativo generan pequeñas gotas que pueden salir del sistema. Si el agua contiene Legionella en condiciones suficientes para representar peligro, esas gotas se convierten en una vía de exposición inhalatoria. CDC señala que respirar niebla o pequeñas gotas contaminadas es la forma más común de adquirir la enfermedad del legionario.
Esto cambia la lógica tradicional de inspección. El riesgo no termina en la bandeja, tubería o depósito contaminado: puede extenderse físicamente más allá del equipo.

Del mantenimiento al programa de gestión del agua
Una estrategia madura no puede reducirse a “limpiar la torre antes del verano”.
CDC plantea los programas de gestión del agua como un proceso continuo: formar un equipo responsable, describir los sistemas, identificar dónde puede crecer y dispersarse Legionella, definir medidas de control, establecer límites, intervenir cuando esos límites se incumplen y documentar los resultados.
Para EHS, esto significa integrar al menos tres disciplinas que a veces trabajan separadas: mantenimiento, tratamiento de agua y gestión de riesgos.
El mantenimiento preventivo debe controlar incrustaciones, corrosión, sedimentos y biopelícula; revisar componentes de separación de gotas y circulación; y contemplar adecuadamente arranques, paros y periodos de baja utilización. El tratamiento químico, a su vez, requiere parámetros definidos, monitoreo y registro, no solamente dosificación.
Muestrear no es cumplir: hay que interpretar tendencias
Una muestra microbiológica es una fotografía de un momento específico.
Por eso resulta más útil observar tendencias que limitarse a preguntar si el último resultado fue “positivo” o “negativo”. CDC advierte que los resultados de Legionella deben interpretarse junto con otros indicadores de desempeño del sistema y que un resultado negativo no demuestra que el riesgo haya desaparecido permanentemente.
El valor preventivo aparece cuando los datos permiten relacionar cambios microbiológicos con pérdida de residual desinfectante, variaciones de pH, periodos de estancamiento, suciedad, fallas de dosificación o intervenciones recientes.
Nueva York ofrece un ejemplo reciente de esta evolución regulatoria. Después del brote de Central Harlem de 2025, la ciudad propuso incrementar la vigilancia de sus torres. Desde el 8 de mayo de 2026, las torres en operación deben someterse a muestreo de Legionella con intervalos no mayores a 31 días, frente al esquema previo de 90 días. También se exige una hiperhalogenación durante el periodo comprendido entre julio y agosto.
No es una regla universal, pero sí una señal clara: la vigilancia periódica está ganando peso frente al mantenimiento puramente reactivo.

Limpiar también puede generar exposición
Existe además una paradoja operativa: algunas actividades destinadas a controlar Legionella pueden aumentar temporalmente la exposición de quienes las realizan.
Abrir equipos, remover depósitos, utilizar agua a presión o intervenir circuitos contaminados puede generar salpicaduras y aerosoles. OSHA recomienda que las tareas de mantenimiento y descontaminación se planifiquen considerando controles de exposición y equipos de protección adecuados.
Esto justifica recurrir a personal competente y, cuando la complejidad lo requiera, a contratistas especializados en tratamiento de agua y control de Legionella. Pero contratar a un tercero no transfiere automáticamente la responsabilidad de gestión. EHS debe conocer el alcance del trabajo, los productos utilizados, los controles establecidos, los criterios de liberación del sistema y la evidencia documental generada.
¿Qué hacer ante un resultado positivo?
La respuesta no debería improvisarse cuando llega el informe del laboratorio.
El programa debe definir previamente quién recibe el resultado, quién determina la acción correctiva, bajo qué criterios se limpia o desinfecta el sistema, cuándo se vuelve a muestrear y qué autoridades deben ser notificadas cuando la normativa aplicable así lo exija.
También es importante evitar un error frecuente: interpretar cualquier detección con un único criterio numérico sin contexto. Las acciones dependen del tipo de instalación, el método analítico, las condiciones del sistema, la magnitud y tendencia de los resultados y los requisitos regulatorios aplicables.
La pregunta útil no es solo “¿salió positivo?”, sino “¿qué nos está diciendo este resultado sobre el control del sistema?”.
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Reflexión final
La prevención en edificios suele concentrarse en aquello que podemos ver: una salida bloqueada, un cable deteriorado, una alarma fuera de servicio. Los brotes de Legionella nos recuerdan que algunos riesgos importantes evolucionan dentro de sistemas que aparentemente funcionan con normalidad.
Ampliar la gestión EHS hacia el agua, la microbiología y el mantenimiento especializado no significa complicar la seguridad; significa comprender mejor cómo funciona realmente una instalación y anticiparnos antes de que una condición técnica se convierta en exposición.
Ten un día seguro®.
EdukaSafety®
Fuentes consultadas
Centers for Disease Control and Prevention. (2024). Developing a Legionella water management program. U.S. Department of Health and Human Services.
Centers for Disease Control and Prevention. (2025). Controlling Legionella in cooling towers. U.S. Department of Health and Human Services.
Centers for Disease Control and Prevention. (2025). How Legionella spreads. U.S. Department of Health and Human Services.
New York City Department of Health and Mental Hygiene. (2026, 8 de mayo). New Legionella testing regulations for cooling towers go into effect citywide as summer nears.
New York City Department of Health and Mental Hygiene. (2025, 29 de agosto). New York City Health Department closes investigation of Central Harlem Legionnaires’ disease cluster.
Occupational Safety and Health Administration. (s.f.). Legionellosis: Control and prevention. U.S. Department of Labor.





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