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Max Gretener: el ingeniero que convirtió el riesgo de incendio en una decisión calculada

Durante buena parte del desarrollo inicial de la protección contra incendios, las evaluaciones se apoyaban principalmente en el cumplimiento de requisitos individuales. Se verificaba la existencia de equipos, la resistencia de determinados elementos constructivos o el cumplimiento de distancias y condiciones reglamentarias.

 

Estas revisiones siguen siendo necesarias. El problema aparece cuando se consideran de forma aislada.

 

Un sistema de detección puede ser adecuado en una ocupación y claramente insuficiente en otra. La misma resistencia al fuego puede tener implicaciones distintas según la carga combustible, la altura del edificio, la superficie del compartimento o la velocidad esperada de propagación.

 

Gretener propuso integrar estas variables dentro de una evaluación aritmética del riesgo. James M. Watts explica que el método representa mediante valores numéricos empíricos los factores relacionados con la ignición, la propagación y la protección contra incendios. Su relevancia histórica también deriva de su utilización en evaluaciones aseguradoras y en procesos de aplicación reglamentaria.


 

La lógica central del método Gretener


El método parte de una relación general:


R = A × B


En esta expresión, R representa el riesgo de incendio, A corresponde a la probabilidad de activación o inicio y B representa el peligro de incendio o la severidad esperada.


El peligro de incendio se expresa mediante una segunda relación:


B = P / (N × S × F)


P representa el peligro potencial. Por su parte, N, S y F reúnen distintos grupos de medidas de protección: medidas normales, medidas especiales y condiciones constructivas de resistencia al fuego.


La fórmula comunica una idea fundamental: el riesgo aumenta cuando crece el peligro potencial y disminuye cuando las medidas de protección son suficientes y coherentes.


El valor del método no está en reducir un incendio a un número aparentemente exacto. Su utilidad consiste en ordenar la evaluación y mostrar cómo interactúan los diferentes componentes del sistema.


Del inventario de equipos al equilibrio de protección

 

Uno de los principales aportes de Gretener fue superar la lógica de contar dispositivos.

 

La presencia de un sistema de rociadores, por ejemplo, no debe analizarse únicamente como un requisito cumplido. Debe valorarse en función del peligro que intenta controlar, de su confiabilidad, de las características de la ocupación y de las demás barreras instaladas.

 

De forma similar, una buena compartimentación puede limitar la propagación, pero su eficacia depende del estado de puertas, sellos, pasos de instalaciones y elementos resistentes al fuego. Una medida que existe en planos, pero que ha perdido continuidad durante la operación del inmueble, no ofrece la misma protección que una barrera correctamente mantenida.

 

El método Gretener permite visualizar esta relación entre peligros y salvaguardas. Dos edificios aparentemente similares pueden obtener evaluaciones diferentes debido a su contenido, geometría, actividad, organización interna o nivel de protección.



Una herramienta para comparar decisiones

 

Otra contribución importante fue facilitar la comparación entre alternativas.

Cuando el resultado muestra un desequilibrio entre el peligro y la protección, el analista puede estudiar cómo cambiaría la evaluación al incorporar detección automática, extinción fija, mayor compartimentación, mejor respuesta interna o modificaciones constructivas.

 

Esto no significa que la fórmula determine por sí sola qué inversión debe realizarse. La evaluación ofrece una base ordenada para discutir prioridades, pero la decisión final requiere conocimiento del proceso, normativa aplicable, juicio profesional y análisis de consecuencias.

 

La experiencia práctica del método fue estudiada posteriormente por J. Kaiser, quien documentó su aplicación y evolución durante sus primeros años de utilización.


El origen de una familia de métodos

 

El trabajo de Gretener también influyó en metodologías posteriores de evaluación mediante índices.

 

La literatura contemporánea lo reconoce como uno de los primeros métodos que expresaron el nivel de riesgo de incendio mediante una evaluación aritmética. FRAME, desarrollado posteriormente, retomó esta base y amplió el análisis hacia la protección de las personas, el patrimonio y las actividades realizadas dentro de los edificios.

 

Los métodos actuales de índices mantienen parte de esa lógica: seleccionar factores relevantes, asignarles valores, comparar condiciones y construir una representación comprensible del nivel de seguridad.

 

Brzezińska y Bryant señalan que estos enfoques pueden apoyar la evaluación de estrategias de protección, especialmente cuando los edificios y sus soluciones de ingeniería se vuelven más complejos. También recuerdan que los valores empleados dependen de criterios empíricos y del conocimiento técnico utilizado en su construcción.


Lo que el método no puede hacer

 

El método Gretener no debe presentarse como una predicción exacta de cuándo ocurrirá un incendio ni de cuánto daño producirá.

 

Es una metodología semicuantitativa basada en factores y ponderaciones. Su resultado depende de la calidad de la información, de la correcta clasificación de la ocupación y de la competencia de quien realiza la evaluación.

 

Tampoco sustituye el cumplimiento de normas, el análisis de escenarios, la ingeniería de protección contra incendios ni la revisión física de las instalaciones. Un resultado favorable no compensa un sistema fuera de servicio, una puerta bloqueada o una modificación no documentada en el proceso.

 

El número orienta; no reemplaza la observación profesional.



La vigencia del pensamiento de Gretener

 

La tecnología actual permite modelar incendios, simular evacuaciones y estudiar el comportamiento del humo con un nivel de detalle que no estaba disponible cuando surgió el método. Sin embargo, el principio central de Gretener conserva plena utilidad.

 

La protección debe guardar proporción con el peligro.


Ese principio obliga a mirar el edificio como un sistema, no como una colección de equipos. También recuerda que la seguridad no se alcanza acumulando medidas, sino integrando barreras que funcionen juntas y respondan a escenarios reales.


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Reflexión final


El principal legado de Max Gretener no es una fórmula, sino una pregunta que sigue siendo necesaria: ¿las medidas de protección instaladas son realmente proporcionales al peligro que enfrentamos? En seguridad contra incendios, contar equipos puede ser sencillo; comprender cómo interactúan exige mayor profundidad. Calcular el riesgo no sustituye el pensamiento profesional, pero puede ayudarnos a formular mejores preguntas antes de que el fuego ponga a prueba nuestras respuestas.

 


Ten un día seguro®.

EdukaSafety®



Fuentes consultadas

  • Brzezińska, D., & Bryant, P. (2021). Risk index method—A tool for building fire safety assessments. Applied Sciences, 11(8), 3566.

  • Kaiser, J. (1980). Experiences of the Gretener method. Fire Safety Journal, 2(3), 213–222.

  • Marzocchi, W., Vamvakas, G., Fiorentini, L., & Salzano, E. (2021). FLAME: A parametric fire risk assessment method supporting performance-based approaches. Fire Technology, 57, 2227–2258.

  • Watts, J. M., Jr. (1991). Criteria for fire risk ranking. Fire Safety Science, 3, 457–466.


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