Pensar el incendio: la evolución del análisis de riesgo de incendio
Una historia de las metodologías de análisis de riesgo de incendio
El fuego ha acompañado a la humanidad desde antes de que existieran ciudades, normas o ingenierías. Durante siglos, los incendios se entendieron como hechos inevitables, que ocurrían, destruían y se reconstruía. No había análisis, solo reacción. La pregunta no era por qué ocurrían, sino qué tan grave había sido el daño.
El análisis de riesgo de incendio nace cuando dejamos de ver el incendio como un accidente aislado y comenzamos a entenderlo como un proceso, influido por el uso del espacio, los materiales, las personas y las decisiones de diseño y operación. Este artículo recorre esta evolución, no como una lista de métodos, sino como la historia de cómo aprendimos a pensar el riesgo de incendio.

El origen del problema: cuando el incendio era solo pérdida
Durante buena parte de la historia social e industrial, la protección contra incendios fue esencialmente reactiva. Se invertía en respuesta, equipos contra incendio y reconstrucción. El incendio se asumía como un hecho fortuito, una desgracia más que una consecuencia previsible de ciertas condiciones.
En ese contexto no existía una diferenciación clara entre el peligro (presencia de materiales combustibles), la probabilidad (posibilidad de ignición y propagación), y la consecuencia (impacto en personas, bienes y continuidad).
La evolución hacia el análisis de riesgo comienza cuando se intenta comparar situaciones, priorizar recursos y justificar decisiones técnicas más allá de la experiencia empírica.
La carga de fuego: el primer intento de cuantificar el peligro
Uno de los primeros pasos técnicos relevantes fue el cálculo de la carga de fuego, entendido como la energía potencial disponible para un incendio en un espacio determinado.
Aunque no es una metodología de análisis de riesgo, la carga de fuego representa un hito histórico, el hecho que permitió cuantificar el peligro asociado a una ocupación. Por primera vez fue posible comparar almacenes, procesos o edificios con base en algo más que la intuición.
Este parámetro se convirtió en la base común de muchas metodologías posteriores, y sigue siendo un insumo esencial en normas, reglamentos y análisis contemporáneos. La carga de fuego no dice si habrá incendio, pero sí qué tan severo podría ser.
Riesgo intrínseco: separar la actividad de la protección
Un avance conceptual importante fue la introducción del riesgo intrínseco de incendio, especialmente en marcos normativos europeos. Este concepto propone evaluar el riesgo propio de la actividad, considerando su carga de fuego, procesos y ocupación, antes de incorporar las medidas de protección existentes; es decir, es la carga de fuego corregida y ponderada.
Históricamente, esto permitió algo fundamental: separar lo que el sistema genera como peligro de lo que las protecciones mitigan.
Esta distinción sigue siendo clave hoy. Confundir el riesgo intrínseco con el riesgo residual conduce a diagnósticos complacientes y a sobreestimar la eficacia real de las medidas existentes.
La era de los métodos semicuantitativos clásicos
Con el crecimiento industrial y la necesidad de decisiones comparables, surgen metodologías semicuantitativas, que buscan ordenar la evaluación del riesgo sin requerir modelos complejos.
Método Gretener — El pionero de los métodos de riesgo de incendio
El Método Gretener es considerado históricamente el pionero de los métodos de evaluación de riesgo de incendio con enfoque semicuantitativo. Fue desarrollado por el ingeniero suizo Max Gretener entre 1960 y 1965, en respuesta a la necesidad de contar con un procedimiento estructurado para comparar nivel de peligro y grado de protección en edificios e instalaciones industriales.
La esencia del enfoque de Gretener es evaluar el riesgo no como un concepto abstracto, sino como un cociente entre el peligro potencial presente en una edificación y los medios de protección existentes. En términos generales, el método calcula:
Riesgo de incendio efectivo = Riesgo potencial ÷ Medidas de protección
Donde los factores de peligro incluyen elementos como la carga térmica (carga de fuego), la combustibilidad de materiales, la probabilidad de formación de humos, así como características del edificio como altura y compartimentación. Las medidas de protección abarcan desde extintores y redes de agua hasta sistemas de detección y resistencia al fuego de la estructura.
Este método permite obtener un valor único de riesgo, que se compara con un riesgo aceptado o admisible para determinar si las condiciones actuales requieren mejoras de protección. Su estructura, con categorías de factores y coeficientes numéricos, lo convierte en una herramienta semicuantitativa y relativamente objetiva en relación con los métodos cualitativos previos.
Aunque existen variaciones modernas y enfoques más complejos, el Gretener sigue siendo una referencia obligada y se utiliza en aplicaciones de ingeniería y prevención, así como base conceptual para métodos posteriores que expanden su lógica de comparación riesgo/protección.
Tras Gretener (1965), surgieron otros métodos de indexación europeos como Purt (1971) y ERIC (1977), que consolidaron el enfoque semicuantitativo para comparar riesgo y protección.”

Método de Gustav Purt (1971)
El método de Gustav Purt (1971) es una metodología semicuantitativa posterior a Gretener, que evalúa el riesgo de incendio mediante factores ponderados asociados a la carga térmica/combustible, características del edificio y elementos de protección. Se suele mencionar dentro de los métodos “clásicos” del siglo XX y aparece en la literatura cronológica junto con Gretener (1965) y ERIC (1977), como parte de la evolución europea de los índices de riesgo de incendio.
Método ERIC
Menos difundido, pero conceptualmente sólido, el método ERIC (Évaluation du Risque d’Incendie) surge en Francia y sigue una lógica similar, la de ponderar factores técnicos y organizacionales para obtener una visión global del riesgo.
Método FRAME
FRAME representa una evolución del Gretener. Integra de forma más explícita a personas, bienes y continuidad del negocio.
Este método marca la transición hacia una visión más integral del impacto del incendio, más alineada con la gestión moderna del riesgo. En conjunto, estos métodos no buscan predecir incendios, sino ordenar decisiones en contextos de incertidumbre.
Método MESERI
El método MESERI, desarrollado en España, puede entenderse como una adaptación práctica y operativa del pensamiento semicuantitativo. Evalúa condiciones de incendio, propagación, ocupación y protecciones, generando un índice global de riesgo.
Su fortaleza histórica está en su aplicabilidad, usándolo como diagnóstico inicial, priorización de acciones y comunicación técnica accesible. La gran limitante es su simplicidad y uso restringido a medianas y pequeñas empresas de bajo riesgo.
El extremo técnico: análisis probabilístico de riesgo de incendio
En sectores de muy alto riesgo, como grandes infraestructuras, instalaciones nucleares, refinerías o cierta industria químicas, se adopta el análisis probabilístico de riesgo de incendio (Fire PRA). Aquí se utilizan árboles de eventos, frecuencias y modelos detallados.
Este enfoque permite cuantificar probabilidades con mayor precisión, pero a costa de una complejidad elevada y altos requerimientos de datos. No es un estándar universal, pero sí un indicador claro de hacia dónde ha evolucionado el pensamiento del riesgo.
Métodos híbridos y práctica real
En la práctica, hoy rara vez se utiliza una sola metodología. Lo habitual es combinar carga de fuego, métodos semicuantitativos, análisis de escenarios críticos y juicio experto.
Esta realidad refleja algo importante: los sistemas reales no caben en una sola metodología. El análisis de riesgo es una herramienta que proporciona información y data validad y cuantificada par la toma de decisiones; podemos decir que el riesgo no se “calcula”; se interpreta con herramientas.
No existe el método perfecto
Es importante dejarlo claro, no existe una metodología correcta, ideal o “la mejor” de análisis de riesgo de incendio. Existen herramientas, cada una con supuestos, alcances y límites. El riesgo no se gestiona eligiendo un método, sino entendiendo el sistema.
Aferrarse a una metodología como si fuera una verdad absoluta es una forma elegante de evadir el criterio profesional.
¿Qué debería preguntarse hoy el profesional de seguridad?
Más allá de la metodología elegida, hay preguntas que siguen siendo esenciales:
¿Qué decisión quiero informar con este análisis?
¿Qué tan complejo es el sistema que evalúo?
¿Qué incertidumbre estoy dispuesto a aceptar?
¿Estoy usando una herramienta… o escondiéndome detrás de ella?
Estas preguntas, más que cualquier índice, definen la calidad del análisis.
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De la historia al criterio
La historia de las metodologías de análisis de riesgo de incendio es, en el fondo, la historia de cómo aprendimos a pensar el riesgo. Pasamos del fuego como fatalidad, al incendio como sistema; del daño inevitable a la gestión anticipada.
Hoy contamos con más herramientas que nunca. El reto no es elegir la “mejor”, sino usar las adecuadas con criterio, entendiendo sus límites y responsabilidades.
José Luis Covarrubias R.
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Fuentes consultadas
Gretener, M. (1982). Fire risk evaluation. Zurich.
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. (2000). Método MESERI para la evaluación del riesgo de incendio. INSHT.
International Organization for Standardization. (2011). ISO 23932: Fire safety engineering — General principles. ISO.
International Organization for Standardization. (2012). ISO 16733: Fire safety engineering — Selection of design fire scenarios. ISO.
Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. (2004). Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales (RSCIEI). España.
Society of Fire Protection Engineers. (2016). SFPE handbook of fire protection engineering (5th ed.). Springer.
Gretener, M. (1960–1965). Método Gretener de evaluación del riesgo de incendio — desarrollo clásico que funda los métodos semicuantitativos modernos.
Fernández-Vigil Iglesias, M. (2018). Building Fire Risk Assessment Methods — análisis contemporáneo que revisa el método Gretener y su aplicación técnica.





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