top of page

La recta final del Marco de Sendai

15 dic 2025
4 min de lectura

Entrando en los últimos cinco años

 

El Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015–2030 entra en su etapa decisiva. A menos de un lustro de su horizonte temporal, la pregunta ya no es si los países conocen el riesgo, sino qué tan rápido y coherentemente están actuando para reducirlo. En este contexto, la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) presentó su Strategic Framework 2026–2030, un documento que define las prioridades para acelerar la implementación de Sendai en sus últimos cinco años.

 

Este nuevo marco estratégico no es un ajuste menor ni un documento administrativo más. Es, en esencia, una hoja de ruta política y técnica que reconoce una realidad incómoda: el riesgo global sigue creciendo más rápido que nuestra capacidad de prevenirlo. Y si no se corrige el rumbo ahora, 2030 llegará con avances desiguales y promesas incompletas.


 

¿Qué es un Strategic Framework y por qué importa?

 

Dentro del sistema de Naciones Unidas, un Strategic Framework (marco estratégico) no sustituye a los acuerdos internacionales existentes, pero sí orienta cómo deben priorizarse los esfuerzos, los recursos y las alianzas. En el caso de la UNDRR, el Strategic Framework 2026–2030 cumple una función clara, la de alinear a los Estados, organismos internacionales, sector privado y sociedad civil para cerrar la brecha entre lo que Sendai planteó y lo que realmente se ha logrado.

 

Mientras el Marco de Sendai define el qué —reducir pérdidas humanas, económicas, sociales y ambientales—, el Strategic Framework se concentra en el cómo, como acelerar, como integrar, como financiar y como traducir compromisos globales en decisiones nacionales y locales. Para quienes trabajamos en seguridad integral, gestión del riesgo y resiliencia organizacional, este marco es relevante porque marca las prioridades que guiarán políticas públicas, financiamiento y cooperación internacional en los próximos años.

 

Las prioridades centrales del Strategic Framework 2026–2030

 

El nuevo marco estratégico de la UNDRR se articula alrededor de varias líneas prioritarias que buscan consolidar un enfoque sistémico del riesgo.

 

En primer lugar, se enfatiza el conocimiento del riesgo como base de toda decisión. No se trata solo de generar más datos, sino de contar con información interoperable, accesible y verdaderamente útil para la planeación territorial, la inversión pública y la continuidad operativa. La UNDRR reconoce que muchos países producen información de riesgo que no se utiliza, o que permanece fragmentada entre instituciones.

 

En segundo lugar, el marco pone un fuerte acento en la gobernanza del riesgo. Esto implica integrar la reducción del riesgo de desastres en políticas de desarrollo, finanzas públicas, infraestructura, salud y educación. El riesgo deja de ser un tema exclusivo de protección civil para convertirse en un eje transversal de la toma de decisiones. La prevención, en este enfoque, es una responsabilidad compartida entre múltiples sectores y niveles de gobierno.

 

Otro eje clave es el financiamiento de la resiliencia. El Strategic Framework retoma una idea central del discurso reciente de la UNDRR: invertir en prevención es más costo-efectivo que reconstruir después del desastre. Sin embargo, reconoce que el gasto público y privado sigue siendo mayoritariamente reactivo. El nuevo marco busca movilizar instrumentos financieros, alianzas público-privadas y mecanismos innovadores que prioricen la inversión preventiva.

 

Finalmente, el documento subraya la capacidad de recuperación como un componente esencial de la resiliencia. No basta con resistir impactos, es necesario recuperarse mejor, reduciendo vulnerabilidades futuras y evitando ciclos repetitivos de pérdida y reconstrucción.

 


Del discurso a la acción: acelerar, no repetir

 

Uno de los mensajes más claros, aunque implícitos, del Strategic Framework 2026–2030 es que el mundo no necesita más diagnósticos. La evidencia sobre riesgos climáticos, sísmicos, hidrometeorológicos y tecnológicos es abundante. El desafío está en la implementación, en la lentitud de los procesos, en la falta de financiamiento sostenido y en la desconexión entre políticas globales y realidades locales.

 

El nuevo marco estratégico busca precisamente cerrar esa brecha. Propone acelerar la acción mediante coherencia institucional, mejor coordinación entre actores y una orientación clara hacia resultados medibles. En otras palabras, pasar de la planeación a la ejecución efectiva, especialmente en los territorios más vulnerables.

 

¿Qué cambia para la gestión integral del riesgo?

 

Desde la perspectiva de la seguridad integral, el Strategic Framework 2026–2030 refuerza una tendencia que ya venimos observando, el riesgo es cada vez más sistémico. Afecta a infraestructuras críticas, cadenas de suministro, operaciones empresariales, servicios públicos y comunidades enteras de manera interconectada.

 

Esto tiene implicaciones directas para organizaciones públicas y privadas. La reducción del riesgo deja de ser un ejercicio aislado y se integra a la continuidad operativa, la gestión financiera, la planeación estratégica y la cultura organizacional. La prevención ya no es solo una obligación normativa, es un componente central de la resiliencia y la sostenibilidad.

 

Para los profesionales de la seguridad, este marco invita a ampliar la mirada, incorporar análisis de riesgo más complejos, fortalecer la cooperación interinstitucional y participar activamente en procesos de toma de decisiones más allá del ámbito operativo.

 

América Latina frente al Strategic Framework 2026–2030

 

América Latina y el Caribe enfrentan una combinación particularmente desafiante, la alta exposición a amenazas, desigualdad social y capacidades institucionales heterogéneas. El Strategic Framework representa una oportunidad para que la región consolide avances y acelere la integración del riesgo en políticas de desarrollo.

 

Fortalecer sistemas de información de riesgo, alinear agendas de cambio climático y reducción del riesgo, e involucrar de manera más activa al sector privado son algunos de los retos y oportunidades que el nuevo marco pone sobre la mesa. La región no parte de cero, pero tampoco puede permitirse mantener el ritmo actual si quiere llegar a 2030 con resultados tangibles.

 

---

 

Los últimos cinco años cuentan

 

El Strategic Framework 2026–2030 de la UNDRR marca el inicio de la etapa final del Marco de Sendai. No es un documento para archivar, sino una llamada a la coherencia, la inversión y la acción. En los próximos cinco años se definirá si la reducción del riesgo de desastres logra consolidarse como un pilar del desarrollo sostenible o si seguirá siendo una aspiración incompleta.

 

Como recuerda este nuevo marco, la reducción del riesgo no se medirá por la cantidad de planes elaborados, sino por lo que logremos cambiar antes de 2030. Y en ese esfuerzo, lo que hacemos, desde la política global hasta la práctica local, importa mucho.


 

Ten un día seguro®.

EdukaSafety®


Fuentes consultadas


Comentarios


bottom of page